jueves, 30 de julio de 2015

FOTOTECA DE LOS PROTAGOSNISTAS EN EL CINE VENEZOLANO

Margot Benacerraf
Es una cineasta caraqueña nacida en 1926. Es pionera de la industria cinematográfica nacional. realizó sus estudios de cine en la ciudad de París, llegando a graduarse en el Instituto de Altos Estudios Cinematográficos. En Francia, tuvo la oportunidad de filmar una película junto a Pablo Picasso. Es fundadora de la Cinemateca Nacional (1966) y participó en la junta directiva del Ateneo de Caracas (1991). Por si fuera poco, su película Araya ganó el Premio Internacional de la Crítica del Festival de Cannes en 1959, logro único para un venezolano.
El estrógeno del cine venezolano: una industria dominada por mujeres

Geyka Urdaneta
Esta directora se ha destacado durante el último año por la dirección del filme Cuidado con lo que sueñas, en donde aparece la última actuación conocida de la actriz Lourdes Valera. La directora, es egresada de la escuela de Artes Audiovisuales de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB). En su currículum se encuentra los conocidos programas de Rctv, Archivo criminal y Archivos del Más Allá, en donde trabajó como asistente de dirección. Geyka Urdaneta visitará en unos días Ciudad Guayana para promover su más reciente filme.
El estrógeno del cine venezolano: una industria dominada por mujeres

Fina Torres
Estudió diseño, periodismo y fotografía en Venezuela y luego emigró hacia Francia, en donde cine. Uno de sus más grandes logros es haber ganado en 1985 el premio Cámera d'Or del Festival de Cannes, por su ópera prima Oriana. Entre sus proyectos más recientes se encuentra el filme Habana Eva, con la actriz Prakriti Maduro en el rol protagónico y para el noveno mes del año tiene prometido el estreno de su nuevo filme Liz en septiembre, una historia de siete amigas en donde una de ellas padece una enfermedad terminal, pero el resto no lo sabe.
El estrógeno del cine venezolano: una industria dominada por mujeres

Elia Schneider
Comenzó su carrera en el mundo de las artes cuando era bailarina de ballet, lo que la llevó a la ciudad de Nueva York. Conoció el cine en 1980, mientras realizaba su maestría en Bellas Artes en la Universidad de Nueva York (NYU). Allá dirigió varios cortometrajes y continuó dedicándose al cine hasta 1999, cuando dirigió su más célebre filme, Huelepega, durante el gobierno de Rafael Caldera, el cual estuvo prenominado a los premios Oscar. Su película Punto y Raya (2004), aborda el conflicto en la frontera colombo-venezolana y dio a conocer internacionalmente al actor Edgar Ramírez.
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Solveig Hoogesteijn
Nació en Suecia en 1946, pero sus padres emigraron con ella a Venezuela cuando tenía apenas un año de edad. Una tesis académica la llevó a filmar una película llamada El mar del tiempo perdido, una adaptación del cuento homónimo de Gabriel García Márquez. Con el reconocimiento de esta película consiguió el financiamiento para Manoa (1980), su tecercera película que fue exhibida en la Section parallèle del Festival de Cine de Cannes. En 1987 dirigió la película más exitosa del cine venezolano: Macu, la mujer del policía, un thriller inspirado en un caso real.
El estrógeno del cine venezolano: una industria dominada por mujeres

Alejandra Szeplaki
Esta directora tiene en su haber 35 documentales y 3 largometrajes de ficción. Comenta que nunca le gustó el género documental, pero “la realidad social del país lo amerita”. Su obra más reciente, Día Naranja, se estrenó el 22 de septiembre de 2011 y fue una producción entre Venezuela, Colombia y Argentina. Szeplaki siempre se ha visto interesada por el universo femenino. Y así lo demuestra en Día Naranja, una historia sobre 3 mujeres ubicadas en distintos puntos del planeta que se enfrentan a la misma situación: ser madre por primera vez.
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